Verte después de varios meses, tenerte frente a frente, recordarte a tu madre una y otra vez, ha sido lo último que yo necesitaba para dejarte ir… Ahora te quedas en mi pasado, solo serás una experiencia y recuerdo más.

Me enseñaste cosas que jamás nadie me había enseñado, te ayude sin esperar algo a cambio, y lo más importante, me enseñaste a querer de una manera que ni yo misma podría explicarle a alguien más. Esta vez, ésta la última vez fue diferente, sabes? Tus besos eran intensos, tus abrazos los sentí como los últimos, y es que así eran… Los últimos abrazos de tu parte. Y es que para dejar ir a alguien, tienes que regresarle todo lo que se llevó de ti…

Tienes que reiniciarte en ese momento, si no, no funciona. Y sí, así fue…

No me querías soltar, no querías que me fuera, me agradeciste todo lo que fui contigo, me pediste perdón una y mil veces, me besabas para calmar mi enojo, me abrazabas para sentirte querido, para olvidarte un poco de tus problemas y del mundo…

Pero bueno, al final de cuentas, ese era el trato conmigo misma, verte por última vez, besarte, abrazarte y dejarte ir… Ahora soy yo, ahora soy libre otra vez, ahora debo continuar con mi vida… Y desearte toda la felicidad del mundo. Ahora eres pasado, y ese querido, ese allá se queda…

-OlivBonHer.

Vía Señor Prohibido

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *