Mis realidades con el Pela Romero – parte 2

Volviendo a retomar este espacio que es tan mío, en el cual expreso mi sentir, mis ideas

Poder decir adiós es crecer…

Cómo me dolió dejarte ir amándote… Cuánto amor me costó decir adiós.
Te amaba, lo sabés, te amaba como nunca amé a nadie, pero me estabas
haciendo mal… Y si me hacés mal es porque tanto no me amás.

No sé qué pasó, la verdad es que nunca lo voy a entender. Cómo donde hubo
tanto amor, ahora sólo hay silencio, distancia, olvido…

Daba la vida por vos si hacía falta. Tal vez ese fue mi error, creer que siempre
ibas a ser la misma personal del principio. Los detalles, las sonrisas, el tiempo
y la atención que me dedicabas. Los planes, los proyectos, los besos, los
abrazos, pero no… Tenías que dejarte ganar por el miedo, y de golpe yo me ví
pagando los platos que rompió todo tu pasado. No lo merecía, yo no rompí
nada.

De un día para el otro eras otra persona, cruel, distante, con un frío en la
mirada que no te vi jamás, ya no te conocía…

¿Odiarte? Jamás. Yo te voy a desear siempre lo mejor porque te amé de
verdad, no importa si no es al lado mío, yo quiero que seas feliz. Yo estoy
como puedo, pero voy arreglándome, vos tranquila.

Me hizo bien salir de vos, me hizo bien perderte para encontrarme. Hoy no
me siento mal, porque como dijo Gus:

“Poder decir adiós es crecer”.

Reportó para ustedes, Elizhah

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